En la actualidad, la tecnología forma parte de casi todos los aspectos de nuestra vida. El ámbito de la salud no se ha quedado atrás, y la fisioterapia no es una excepción. Aunque tradicionalmente se ha considerado que las sesiones deben ser presenciales, la fisioterapia online ha demostrado ser una alternativa viable en muchos casos, siempre que se realice de forma estructurada y adaptada a las necesidades del paciente.
A continuación, analizamos las ventajas, inconvenientes y casos en los que la fisioterapia a distancia puede ser efectiva.
Ventajas de la fisioterapia online
1. Buena accesibilidad
- Ideal para pacientes en zonas rurales o con movilidad reducida.
- Permite continuar el tratamiento en situaciones como viajes, pandemias o postoperatorios domiciliarios.
- Posibilita tratar a personas que viven lejos de la clínica, incluso en otras ciudades o países.
2. Ahorro de tiempo y costes
- Elimina los tiempos de desplazamiento.
- Las sesiones suelen ser más económicas y conllevan menores gastos operativos para el fisioterapeuta.
3. Seguimiento continuo del tratamiento
- Permite realizar un seguimiento frecuente mediante videollamadas o mensajes.
- Aumenta la adherencia al tratamiento al mantener al paciente acompañado durante el proceso.
4. Empoderamiento del paciente (autoeficacia)
- Fomenta la autonomía del paciente en la realización de ejercicios.
- Promueve un rol activo en su recuperación.
5. Flexibilidad horaria
- Facilita la adaptación del tratamiento a la rutina tanto del paciente como del terapeuta.
6. Comodidad y privacidad
- El paciente se encuentra en su entorno familiar, lo que puede mejorar el rendimiento.
- Es una buena opción para personas con ansiedad social, adultos mayores o quienes prefieren no acudir físicamente a una clínica.
7. Refuerzo del aprendizaje
- Los ejercicios y explicaciones pueden grabarse y enviarse al paciente para su repetición.
- Esto mejora la ejecución de los ejercicios y reduce errores o malentendidos.
8. Tratamientos adaptables
- El plan se ajusta a los recursos disponibles en casa (por ejemplo: usar una toalla en lugar de una banda elástica).
- Permite diseñar rutinas realistas, integradas en el día a día del paciente.
Inconvenientes de la fisioterapia online
1. Limitaciones en el tratamiento manual
- No se pueden realizar técnicas como masajes, movilizaciones articulares, punción seca, neurodinamia, etc.
- Esto puede afectar negativamente a pacientes que requieren intervención física directa.
2. Problemas tecnológicos
- Las conexiones lentas, mala calidad de imagen o sonido dificultan la evaluación.
- Existe una brecha generacional, ya que no todos (especialmente los mayores) se sienten cómodos usando tecnología.
3. Evaluación limitada
- No es posible palpar, medir rangos articulares con precisión ni detectar ciertas alteraciones funcionales.
- Esto puede afectar al diagnóstico y seguimiento en algunos casos.
4. Falta de adherencia
- Algunos pacientes no se toman tan en serio una sesión online como una presencial.
5. No apta para todos los casos
- No es recomendable para:
- Patologías complejas
- Deterioro neurológico severo
- Postoperatorios inmediatos
- Dolor agudo
- Pacientes con barreras cognitivas o emocionales
6. Falta de recursos físicos
- El paciente puede no tener material adecuado en casa (espacio, colchonetas, pesas, etc.).
7. Posible desconexión emocional
- Algunos pacientes valoran mucho el contacto humano directo.
- La relación terapeuta-paciente puede volverse más distante o impersonal si no se cuida la comunicación.
Conclusión: ¿la fisioterapia online funciona?
La fisioterapia online no sustituye por completo a las sesiones presenciales, pero puede ser una herramienta eficaz, segura y accesible en muchos casos. Resulta especialmente útil para sesiones de ejercicio terapéutico, seguimiento de rutinas, asesoramiento profesional o clases dirigidas como pilates online. Pero como siempre digo, no existe el café para todos y no todos los pacientes son candidatos a este formato de tratamiento: hay que saber escoger qué casos y por qué.
En Koidate, analizamos de forma individual cada caso para valorar si este formato puede beneficiar al paciente, adaptando siempre el tratamiento a sus necesidades y circunstancias.
